Aprendizaje
¿Cuándo aprenderé? Mirar a los ojos y decir
los sentimientos reales no es
la forma de expresar
lo que siento.
Arrastrar la mirada sobre el polvo
de la calle por donde vuelvo
a mi estación nocturna
tampoco es manera
de enfrentar el fracaso.
Golpearse la cabeza con el metal
del poste en que se concentra
la espera de cada noche
no me devuelve el amor.
Entonces, entonces, entonces, ¿qué?
La solución sea
despertar de esta vida y remojar
los ojos en
una atmósfera imposible y desconocida.
Así al menos sabré
que todo vuelve a cero y
soy otro ser que empieza a equivocarse.
Pero
no existe solución para mí,
entonces.
Abro la puerta y ladro.
Empieza el día.


