Ciudad cuando empieza
Bruma intangible sobre la ciudad
es como si preguntara para qué salir
y se filtra en una música estridente
que sólo es la pena que se quiere ocultar
En cada esquina la luz se esfuma
y tuerce el silencio cuando andamos
con un dejo forzado que declama
sordamente no quiero ir no quiero ser
Retozos de cada músculo encogen el ánimo
como salpicaduras de grillos en el parque
dichosas mentiras que nos obligan
a creer que el tiempo se construye con nosotros adentro
Acaso un bostezo disimulado se atornilla
sobre los ojos y quisiera dormir dos horas más
pero aquí se dan los pasos ya y sin volver
la bruma nos sumerge en su cariño
Y solitario silbido del pájaro que ríe
está tocando un eco de otro día y otro mundo
Bueno, ésta la tomé yo: algún lugar de Lima, a las siete de la mañana.








